Empieza con la acción principal
Decide qué debería poder hacer una persona al entrar: consultar un producto, explorar un menú, solicitar una cita o pedir una cotización. Esa acción ayuda a priorizar el contenido.
No todas las funciones necesitan estar presentes desde el primer día. Es mejor definir bien un recorrido útil que mostrar varios procesos que nadie puede atender.
Información comercial confirmada
Prepara el nombre que usa el negocio, la forma de contacto, ubicación, horarios y servicios vigentes. Indica quién puede confirmar cambios o resolver datos contradictorios.
Si existen varias sucursales, separa su información. No asumas que comparten horarios o número de WhatsApp.
Fotografías y permisos
Reúne imágenes que puedas autorizar para la página. Busca variedad: producto, espacio, detalles y trabajo terminado. Las fotos deben representar lo que el negocio ofrece realmente.
Distingue imágenes propias de referencias e ilustraciones. Una imagen encontrada en internet no se convierte automáticamente en material autorizado para publicar.
Material específico de tu industria
- Restaurante: menú, precios vigentes y proceso para confirmar pedidos.
- Tienda: productos, variantes y forma de consultar disponibilidad.
- Servicios: alcance, requisitos y pasos de atención.
- Academia: programa, modalidad, fechas y proceso de inscripción.
- Proyectos: portafolio autorizado y datos para preparar una cotización.
Si falta una parte, deja constancia de lo que requiere confirmación. Es preferible revisar un dato pendiente que completar la página con información inventada.
Dominio y acceso
Comprueba si el negocio ya tiene dominio y quién lo administra. No envíes contraseñas por un formulario comercial. La conexión se coordina por un canal apropiado cuando se define el trabajo.
También conviene decidir qué personas pueden editar contenido. Publicar un artículo, cambiar un precio y revisar una solicitud son tareas distintas, aunque al comienzo las atienda el mismo equipo.
Cómo revisar la propuesta
Abre la demo desde el celular. Busca un servicio, prueba los enlaces y verifica la información. Revisa también cómo se comparte la página y qué mensaje prepara cada botón de WhatsApp.
Anota cambios concretos: el nombre del plato, la foto que no corresponde o el dato que falta. Esa revisión ayuda más que valorar únicamente si la portada se ve bonita.
Antes de hacerla oficial
Confirma contenido, dominio, funciones y quién atenderá las consultas. Una demo debe identificarse como propuesta hasta que se aprueba la publicación oficial.
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